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Página de inicio - Inyecciones de mesoterapia
Página de inicio - Inyecciones de mesoterapia
























La mesoterapia es un procedimiento cosmético mínimamente invasivo que consiste en la administración de una serie de microinyecciones directamente en la capa mesodérmica de la piel o el tejido subcutáneo. Estas inyecciones administran una mezcla personalizada de ingredientes activos, como vitaminas, péptidos, enzimas, ácido hialurónico, aminoácidos y antioxidantes, para tratar problemas estéticos y médicos específicos. En algunos casos, la mesoterapia se combina con peelings químicos superficiales o medios para potenciar la renovación cutánea, aclarar manchas y mejorar la textura de la superficie.
Desarrollada en Francia en la década de 1950, la mesoterapia se utilizaba originalmente para el tratamiento del dolor. Hoy en día, sus aplicaciones han evolucionado significativamente y se utilizan ampliamente en medicina estética para el rejuvenecimiento de la piel, la restauración capilar, la reducción de la celulitis y la pérdida de grasa localizada. Gracias a su acción directa sobre los tejidos, la mesoterapia estimula la regeneración celular. La administración dirigida de compuestos biológicamente activos ayuda a mejorar el metabolismo celular, estimular la circulación y restaurar la hidratación y la elasticidad.
La mesoterapia es una opción de tratamiento versátil que se puede aplicar en diversas zonas del rostro y el cuerpo:
Los tratamientos de mesoterapia se clasifican en función de la indicación clínica y del resultado estético deseado. Existen diferentes fórmulas para tratar problemas específicos:
Los productos tratamiento específicos utilizados variarán en su composición según la marca, la zona de tratamiento y el perfil del paciente. Algunos protocolos incluyen peelings como paso previo o posterior para potenciar los efectos regenerativos.
La mesoterapia se administra normalmente mediante microinyecciones con agujas muy finas o dispositivos mesogun para introducir el producto en la dermis o la capa subcutánea. El método permite una distribución uniforme de las sustancias activas con mínimas molestias y tiempo de inactividad.
Las técnicas de inyección más comunes son:
Solo profesionales médicos cualificados y con licencia deben realizar la mesoterapia debido a la sensibilidad de la técnica y los requisitos específicos del producto.
El tiempo de tratamiento varía en función de la zona tratada, pero suele oscilar entre 20 y 45 minutos. Las zonas más pequeñas, como el rostro o el cuero cabelludo, pueden requerir sesiones más cortas, mientras que los tratamientos corporales pueden durar más tiempo.
Las primeras mejoras pueden aparecer después de 1 a 3 sesiones, pero los mejores resultados se obtienen tras completar una serie de tratamientos, a menudo con una frecuencia semanal o quincenal. Los resultados suelen durar de 3 a 6 meses, tras lo cual se recomiendan sesiones de mantenimiento para preservarlos.
La mesoterapia es altamente personalizable y ofrece una amplia gama de beneficios clínicos y cosméticos:
La mesoterapia suele tolerarse bien, especialmente cuando la realizan profesionales cualificados. Los efectos secundarios comunes y temporales incluyen:
Las reacciones graves, como respuestas alérgicas o infecciones, son poco frecuentes y suelen estar asociadas a una técnica inadecuada o condiciones no estériles. El cumplimiento de los protocolos de esterilidad minimiza significativamente estos riesgos.
La mesoterapia no suele ser dolorosa. La mayoría de los pacientes solo describen una leve molestia o una sensación de hormigueo. Muchos productos incluyen lidocaína; también puede aplicarse una crema anestésica antes del tratamiento para mayor comodidad.
Algunos resultados, como la mejora de la hidratación y la tersura de la piel, pueden ser visibles tras la primera sesión. Sin embargo, los cambios más complejos, como la estimulación del colágeno, la reducción de la pigmentación o la degradación de la grasa, suelen notarse después de varias sesiones. Los resultados son acumulativos y dependen de la constancia del tratamiento.
El PRP (plasma rico en plaquetas) utiliza la propia sangre del paciente para concentrar los factores de crecimiento y estimular la cicatrización y la regeneración.
La mesoterapia administra una combinación de principios activos específicos (por ejemplo, vitaminas, péptidos, ácido hialurónico) adaptados a las necesidades concretas de la piel o el cabello.
Ambos tratamientos tienen como objetivo rejuvenecer la piel, pero actúan a través de vías biológicas diferentes. A menudo se utilizan en protocolos complementarios para obtener mejores resultados.